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Sunday, June 24, 2007

El club que manda en Colombia

El columnista Daniel Samper Pizano mencionó hace unos días la concentración de poder existente en el pais en un "club" (del cual tambien reconoció hacer parte):

"Lo dije antes y lo repito con más veras: en el cogollo del poder, Colombia no es un país. Ha sido y sigue siendo un club."

Esta afirmación me puso a pensar quienes y cuantos son parte de este club. Calculo que su numero no pasa de unas 5000 personas, un número bastante pequeño en un pais de mas 40 millones de personas. En esas 5000 incluyo a:

- la clase política: el presidente, jefes de los partidos, caciques electorales, parlamentarios, gobernadores, diputados, alcaldes, concejales.

-Los terratenientes y grandes empresarios "bien conectados" políticamente(Santodomingo, Ardila Lulle, Sarmiento y cia) de sectores como la banca, las EPS y algunas industrias en sectores protegidos y cartelizados.

-Los líderes de sindicatos como Fecode y la CUT

-Intelectuales y periodistas con conexiones políticas. Tambien algunas ONGs.

-Los jefes de las AUC, las FARC y el ELN.

- La alta burocracia y tecnocracia estatal: ministros, magistrados, procuradores, fiscales, contralores, generales y coroneles, directores de instituciones estatales


Probablemente se me escapan algunos mas pero estos sectores son las roscas que se oponen a darnos mayores libertades, que intentan imponernos, utilizando al Estado, sus ideas sobre la sociedad y como debemos comportarnos. Que no quieren que decidamos sobre nuestras vidas.

1 comentarios:

Jaime Ruiz said...

Carlos yo tengo otra visión: se puede pensar en un club de 500 personas o en uno de 500.000 personas, en ambos casos hay una serie de lazos familiares, de linajes, de relaciones que determinan la exclusión y el poder. Si se piensa en 500 personas, habrá 400 cuyos abuelos ya eran poderosos. Si se piensa en 500.000, habrá 400.000 cuyos abuelos ya eran poderosos. Los advenedizos tienden a salir, sea porque provienen del delito, sea porque no tienen contactos ni estilo y son presas fáciles del secuestro o de la añagaza leguleya (son plenamente complementarios, el Partido Comunista es en buena medida una organización de abogados). En todo caso, cuanto más restringido sea ese club menos interés se encuentra en acabar con el narcoterrorismo, y tratándose de algo informal, disperso y aleatorio, se puede pensar que la guerrilla es el equipo de guardias de ese club. No que todos estén a favor, sino que todos aceptan el papel de los amigos de la guerrilla. En el seno de una sociedad criminalizada, la izquierda democrática cada vez más ejerce el antiguo papel de la Iglesia, y el SDA (Servicio Doméstico Armado) ejerce de Santo Oficio.