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Monday, August 04, 2008

10 cosas de las que no debería preocuparse

La prensa, en su afan sensacionalista con el fin de atraer mas lectores, nos vive asustando con amenazas de crisis y desastres.

Por lo menos aquí hay 10 cosas de las que no debería preocuparse, o al menos, de las que debería ser crítico con lo publican o divulgan los grandes medios.

Aqui hay mas.

Monday, July 28, 2008

Otro cientifico se aparta......

de la histeria del calentamiento global (cuyo propagandista mas celebre Al Gore):

"I DEVOTED six years to carbon accounting, building models for the Australian Greenhouse Office. I am the rocket scientist who wrote the carbon accounting model (FullCAM) that measures Australia's compliance with the Kyoto Protocol, in the land use change and forestry sector.
FullCAM models carbon flows in plants, mulch, debris, soils and agricultural products, using inputs such as climate data, plant physiology and satellite data. I've been following the global warming debate closely for years.


When I started that job in 1999 the evidence that carbon emissions caused global warming seemed pretty good: CO2 is a greenhouse gas, the old ice core data, no other suspects.

The evidence was not conclusive, but why wait until we were certain when it appeared we needed to act quickly? Soon government and the scientific community were working together and lots of science research jobs were created. We scientists had political support, the ear of government, big budgets, and we felt fairly important and useful (well, I did anyway). It was great. We were working to save the planet.

But since 1999 new evidence has seriously weakened the case that carbon emissions are the main cause of global warming, and by 2007 the evidence was pretty conclusive that carbon played only a minor role and was not the main cause of the recent global warming. As Lord Keynes famously said, "When the facts change, I change my mind. What do you do, sir?"


Pareciera que muchos ambientalistas y políticos de izquierda quieren hacernos creer que la idea de que el calentamiento global es causado por las emisión de CO2 es un hecho ya aceptado por la cientificos y los que se oponen son solo los lacayos del "gran capital" y las transnacionales contaminadoras.

Dado que es un "hecho" se justifica usar todo el poder del estado para detener las emisiones, sin importar las consecuencias que esto tenga sobre la economía y sobre nuestras libertades.

Por supuesto que esa no es la realidad. No esta probado que el calentamiento global es causado por la emisión de CO2. Y no existe consenso entre la comunidad cientifica sobre el tema, como lo demuestras las opiniones de este cientifico.

Pero es que se debe tener en cuenta que este no es un debate cientifico, es un debate politizado:

"The world has spent $50 billion on global warming since 1990, and we have not found any actual evidence that carbon emissions cause global warming. Evidence consists of observations made by someone at some time that supports the idea that carbon emissions cause global warming. Computer models and theoretical calculations are not evidence, they are just theory.

What is going to happen over the next decade as global temperatures continue not to rise? The Labor Government is about to deliberately wreck the economy in order to reduce carbon emissions. If the reasons later turn out to be bogus, the electorate is not going to re-elect a Labor government for a long time. When it comes to light that the carbon scare was known to be bogus in 2008, the ALP is going to be regarded as criminally negligent or ideologically stupid for not having seen through it. And if the Liberals support the general thrust of their actions, they will be seen likewise.

The onus should be on those who want to change things to provide evidence for why the changes are necessary."

Tuesday, March 04, 2008

Un jarro de agua fría sobre el calentamiento global

Por: Thomas Sowell

Casi se ha convertido en una especie de broma que alguna conferencia sobre "el calentamiento global" tenga que ser cancelada a causa de una gran nevada o de una ola de frío. Pero las desbandadas y la histeria no son ninguna broma, y es precisamente su creación la principal actividad de los que se dedican a dar bombo a la "crisis" del calentamiento global.

Se dedican a movilizar a personas de ideas parecidas a las suyas extraídas de un abanico de profesiones, a las que llaman "científicos" para después proclamar que "todos" los expertos coinciden en que existe una crisis debida al calentamiento global. Su principal argumento es que no hay discusión. Se ha creado así toda una pequeña industria entre beneficiarios de becas y subvenciones, entidades públicas financiadas por los presupuestos del Estado, políticos en busca de publicidad y los permanentemente indignados, que encuentran así una nueva razón para estarlo. Además, proporciona a los profesores algo de lo que hablar en las aulas en lugar de enseñar.

Los que se molestan en comprobar los datos a menudo descubren que ni todos esos denominados científicoslo son de verdad, ni los que lo son están especializados en clima. ¿Pero por qué agobiarse verificando los hechos en estos tiempos?

Una nueva y muy diferente conferencia sobre el calentamiento global se está celebrando ahora mismo en la ciudad de Nueva York, con el patrocinio del Heartland Institute. Su título es Conferencia Internacional sobre Cambio Climático y su subtítulo Calentamiento global: ¿verdad o fraude? Entre los presentes habrá profesores de climatología, científicos de otros campos y profesionales de diversas disciplinas.

Los participantes provienen de universidades de Inglaterra, Hungría y Australia, así como de Estados Unidos y Canadá, y entre otros dignatarios figurará el presidente de la República Checa. En total, habrá 98 conferenciantes y 400 asistentes. El hilo conductor de las jornadas es que "no existe ningún consenso científico sobre las causas o probables consecuencias del calentamiento del planeta".

Muchos de los participantes son personas que ya han expresado su escepticismo, bien acerca de las explicaciones imperantes del actual cambio climático, bien sobre las calamitosas predicciones acerca del futuro cambio del clima. Estarán Fred Singer y Dennis Avery, autores de Unstoppable Global Warming: Every 1,500 years (Imparable cambio climático: cada 1.500 años) y Patrick J. Michaels, editor de Shattered Consensus (Consenso roto). Ésta será una de las poquísimas ocasiones que tengan los medios de comunicación para escuchar la otra versión de la historia, al menos en el caso de los periodistas a la vieja usanza, esos que aún piensan que su trabajo consiste en informar, no en promover su agenda política.

El subtítulo de esta conferencia coincide con el título de un documental de televisión británico disponible en formato DVD en los Estados Unidos y que constituye una devastadora refutación de la actual histeria acerca del "calentamiento global".

Nadie niega que exista un efecto invernadero. Si no lo hubiera, todas las noches la parte del planeta no iluminada por el sol se congelaría. Ni siquiera hay demasiada polémica sobre las mediciones de temperatura. La discusión se centra fundamentalmente en las explicaciones, las implicaciones y las extrapolaciones de esos datos de temperatura.

La consigna de aquellos que afirman que nos encaminamos hacia una crisis de proporciones épicas debida al calentamiento del planeta es que las actividades humanas generadoras de dióxido de carbono son la causa principal del calentamiento que ha tenido lugar en los últimos tiempos. El problema de este razonamiento es que primero se elevaron las temperaturas y después aumentaron los niveles de dióxido de carbono. Algunos científicos afirman que fue el calentamiento que dio lugar al incremento del dióxido de carbono, en lugar de ser a la inversa.

Hay muchos factores naturales, incluyendo las variaciones en la cantidad de calor emitido por el sol, que pueden provocar que la tierra se caliente o se enfríe. El mayor problema es que desde hace mucho este asunto se ha convertido en una cruzada más que en un ejercicio de comprobación empírica o de razonamiento lógico. Demasiadas personas están demasiado comprometidas como para arriesgarlo todo a una sola tirada de dados, que es lo que significaría recurrir a la comprobación empírica.

Es improbable que quienes tanto tienen que ganar con la histeria del calentamiento global se presenten en la conferencia de Nueva York. Por desgracia, esto incluye a buena parte de los medios de comunicación.

Thomas Sowell

Thursday, January 24, 2008

Ecologismo radical: Una nueva forma de tiranía

Ecologismo radical: Una nueva forma de tiranía

Por Walter Williams

El pasado mes de diciembre, el presidente Bush firmó la ley que prohíbe la venta de las bombillas de sodio, empezando con la de 100W en el 2012 y terminando con la de 40W antes de 2014. Usted se preguntará que tiene de malo ahorrar energía, reducir nuestra contribución de emisiones de carbono y ayudar así a frenar el calentamiento global. Antes de que se entusiasme demasiado con los esfuerzos del Gobierno por ahorrar energía, debería reflexionar sobre lo que se nos viene encima.

La Comisión de Energía de California ha propuesto recientemente una serie de enmiendas a sus estándares de eficiencia energética. En ellas se incluye un requisito obligatorio para la instalación de cualquier sistema de calefacción o aire condicionado nuevo o modificado tiene que incluir un termostato programable a distancia cuyas opciones puedan ser controladas remotamente por el Gobierno. Un mandamás de los termostatos, cómodamente instalado en Sacramento, tendría el derecho legal a bajarle la calefacción o enfriar su casa a distancia en aquellos momentos que calificara como "situación de emergencia".

Digamos que usted discrepa con la temperatura que el mandamás ha establecido para su casa. Pues debe saber que la Comisión de Energía de California va un paso por delante de usted y ha incluido en la enmienda que "la Comisión no permitirá cambios en la programación del termostato del cliente durante las situaciones de emergencia". En otras palabras, el termostato tiene que estar configurado de manera que no permita al cliente pasar por encima de la decisión del mandamás.

Algunas personas pueden convenir con este nivel de control gubernamental sobre sus vidas, pero si esas enmiendas se convierten en ley, puede estar seguro de que hay otras propuestas de ahorro energético aún más intrusivas esperando su turno. Por ahora, los nazis de la energía de California se están limitando a sondear cuánta intrusión pueden llegar a aceptar pacíficamente los californianos. No cuesta mucho imaginarse a la Comisión de la Energía de California exigiendo que los plomos que se instalen puedan ser controlados a distancia para limitar la electricidad que entre en su casa. Eso permitiría al mandamás de la energía gestionar mejor el uso de su electricidad.

Digamos que está usted preparando una gran cena. El mandamás de la energía podría decidir que usted no necesita en realidad tanto calor en el resto de la casa. O preparar una gran cena podría significar que el mandamás cortase la luz a su lavadora y secadora mientras el radiador eléctrico esté funcionando.

No hay límites a lo que el mandamás de la energía podría hacer, particularmente si cuenta con la ayuda del Departamento de Servicios de la Salud de California. Tener de seis a ocho horas de sueño cada noche es saludable; la buena salud reduce el coste de la sanidad. ¿Por qué no permitir al mandamás apagarle la luz a una hora concreta? El Departamento de Educación de California sabe que los niños deben hacer sus deberes después de la escuela en lugar de sentarse a jugar a videojuegos o ver la televisión. El mandamás de la energía podría mejorar las notas con sólo desconectar la televisión, al menos los programas no educativos. Por supuesto, podrían tener la generosidad de permitir a un adulto presente utilizar una clave para controlar el aparato.
Podrán pensar que estoy enfermo y que esto no sucederá jamás. Es lo mismo que habría pensado allá por los años 60, cuando comenzó el movimiento anti-tabaco, si alguien hubiera predicho que llegaría el día en el que algunas ciudades, como Calabasas, California, ilegalizarían el consumo del tabaco en la calle. Allá por los años 60, si alguien hubiera profetizado que se prohibiría a los restaurantes servir foie gras, que se mandarían citaciones por conducir sin cinturón de seguridad –que el Gobierno declararía innecesarias si los coches tienen airbags– y llamadas de atención a los alumnos que tuvieran sándwiches de mantequilla de cacahuete en sus bolsas de almuerzo, estoy seguro de que la gente habría dicho que eso no sucedería nunca.
La Comisión de la Energía de California, junto con su legislatura, tiene el poder de promulgar que todos los dispositivos de calefacción y aire acondicionado existentes –además de los nuevos– tuvieran la obligación de incorporar termostatos programables a distancia antes de 2009. Después de todo, nunca es pronto para empezar a ahorrar energía o prepararse para una "situación de emergencia". El motivo de que no lo hagan es que se encontrarían con demasiada resistencia. Su programa es mucho más alcanzable utilizando técnicas tan apreciadas por todos los tiranos: hay mucha menos resistencia si la libertad se elimina poco a poco.