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Saturday, December 05, 2009

La injusticia de la desigualdad actual

A propósito del último libro de Amartya Sen, Alejandro Gaviria destacaba las críticas en la reseña de Herbert Gintis (en la página de Amazon.com del libro):


"I have two major criticisms of this book. The first is that Sen has not updated his model of the individual or his critique of the neoclassical model of economic man since his important contributions of thirty or forty years ago. You would not discover by reading this book that there has been a virtual revolution in economic thought concerning human nature starting in the 1980's with behavioral game theory, experimental economics, and more recently, neuroeconomics. We can now go far beyond Sen's rather diffident and anemic argument that people are not always completely selfish. Perhaps Sen considers this new research deficient in some way. Or, perhaps such empirical findings do not belong in the same league as the venerable Western and Indian philosophers he quotes so liberally. We simply do not know what Sen thinks about this, or what his motives were to ignore this rich vein of research of obvious relevance to his argument.

My second problem is a bit more fundamental. I am extremely skeptical concerning the whole approach to justice that has dominated analytical philosophy since Rawls' seminal A Theory of Justice. Sen critiques John Rawls, Ronald Dworkin, G. A. Cohen and other left-liberal thinkers on grounds of the impossibility of perfect justice. However, the real problem with these thinkers is that they believe justice is a matter of the distribution of wealth and income. This is not at all what justice means to most voters and citizens, who rather follow Robert Nozick in believing that justice consists in individuals getting that to which they are entitled by virtue of legitimate production, exchange, and inheritance. Serious thinkers must find the idea that ideal justice consists of complete social equality to be deeply repugnant.

In this view, justice is not fairness at all. Nevertheless, we can accept an entitlement view of justice and yet recognize that poverty, not some abstract inequality of income and wealth, is a real enemy of social wellbeing, not because it is unfair but because it is a preventable disease, like malaria, that we should not permit to inflict the young and innocent. Full social equality, then, is not a lamentable unattainable ideal state, but rather a thankfully unattainable monstrosity because it presupposes the absence of personal accountability and effectivity.

Sen's critique of the Rawlsian tradition is anemic and trivial. For this reason I find this book deeply disappointing. It is altogether too genteel in dealing with a philosophical tradition that deserves to be bitterly criticized, not gently reproached for its excessive zeal in the pursuit of an unattainable ideal."

Resulta curioso el giro que ha dado Gintis. En los 60s se le consideraba cercano al marxista y ahora termina elogiando(?) o reinvindicando las ideas de Nozick, uno de los mas famosos pensadores libertarios.

Sin embargo, fácilmente la idea de justicia de Nozick sirve para condenar la desigualdad existente en la mayoría de sociedades humanas en la actualidad y por lo tanto en un motivadoro o justificador del cambio. La distribución de riqueza actual NO esta basada para nada en "legitimate production, exchange, and inheritance"

Existieron y existen toda una variedad de elementos institucionales (leyes,subsidios directos-indirectos,falsos derechos de propiedad, etc) que han provocado la injusticia y desigualdad actual en la mayor parte del mundo por no hablar de guerras, actos de conquista y parecidas acciones de violencia.

No es cierto que el status quo de la distribución de riqueza que tenemos sea resultado de las diferencias naturales de los individuos ni que haya sido un proceso legítimo en la mayoría de los casos(y no creo que Nozick estuviera pensando en defender el status quo. El quería establecer una teoría de justicia que superara lo que percibía como errores de Rawls.).

El caso de la distribución de la tierra en Colombia es ilustrativo en este aspecto.

A nivel mundial este cuentazo de la "propiedad intelectual" es el ultimo acto de robo institucionalizado

No seré yo quien defienda el igualitarismo simplista y autoritario de Rawls. Y no lo haré. Pero vale la pena destacar que la injusticia actual en la distribución de riqueza también es fácilmente condenable con la teoría de justicia "libertaria" de Nozick.

P.D.1: Por cierto, las reseñas de Gintis en Amazon se han vuelto famosas. Aqui se pueden leer todas.

P.D.2: En este texto Gintis explica como abandonó el socialismo autoritario.

Saturday, April 12, 2008

Sobre la parapolítica

No estoy del todo de acuerdo con esta afirmación de Alejandro Gaviria:

"La parapolítica es el resultado de la puja por unas rentas estatales, por los dineros de las regalías y de la salud especialmente. La parapolítica es, en otras palabras, una forma sofisticada de corrupción."

Me parece que nos ponemos a buscar explicaciones originales a un fenomeno simple:

En Colombia hay regiones dominadas por señores de la guerra (unos de hacen llamar "paramilitares" otros "guerrilla" que dicen ser "de izquierda"). Los politicos para poder obtener votos en esas zonas buscaron o se vieron obligados a realizar pactos con cada señor de guerra correspondiente. En muchas zonas la alianza fue con paras (jorge 40,aleman, mancuso,etc) en otras fue con jefes guerrilleros(zonas como arauca, caqueta,etc. De hecho en arauca pasó lo mismo con las regalias que dice Alejandro, pero fue con la guerrilla, no los paras. Sobre caqueta ver el escandalo incipiente de la Farc-politica).

La alianza con los paras para muchos politicos era cuestion de supervivencia politica. Yo recuerdo que hacia 2003(elecciones departamentales y municipales, las que quedo Lucho Garzón), fui a la casa de un amigo en Cartagena que el papa fue senador en los años 90s.Mi amigo hablaba pestes de los paras porque no dejaban al papa hacer politica en el departamento de Bolivar y al parecer este no quiso hacer alianzas con ello y prefirio retirarse del todo de la politica (ya estaba semiretirado). En el departamento del magdalena sucedio algo parecido.Los paras, para esa epoca impusieron por quien se debia votar para alcalde en la mayoría de municipios de ese departamento. En la Costa, la parapolítica es "vieja", era vox populi desde el 2003.

Y es que la razón es simple. Como decía Mao, "el poder político brota del cañon de un fusil". Lo cual tambien es otro recordatorio a tanto romantico que pulula en Colombia que cree que de verdad somos gobernados por puro consenso.

Los politicos, actuaron, desde un punto de vista meramente electoral(maximización de votos), de forma "racional". Por supuesto, aliarse con matones para obtener votos es inmoral. Pero la politica, la lucha por el poder, ha sido y siempre sera inmoral.Por muchas reformas que hagamos, los incentivos y restricciones para obtener el poder político fomentarán siempre comportamientos inmorales, menos que elimines el Estado y el poder político.


Sin embargo, la columna de Alejandro recuerda el viejo pero no por eso caduco, argumento de que el poder (en este caso sobre amplios recursos financieros) corrompe, y que la solución pasa por limitar el poder. A que recuerda eso?

Liberalismo.

Monday, March 10, 2008

¿Por qué las minorías mandan?

Por: Ricardo Medina Macías

Las minorías pesan más que los consumidores en el diseño del marco institucional porque están organizadas. Y están organizadas porque la utilidad que obtienen al orientar el marco institucional en su beneficio supera con creces el costo de organizarse. A los consumidores, dispersos, desorganizados y con intereses diversos, les sucede lo contrario.

El libro "La lógica de la acción colectiva" del economista Mancur Olson se publicó en 1965 y fue parte de la revolución copernicana de la ciencia política ya que despojó a la democracia de su halo romántico para mostrarla como en realidad es, un arreglo político lleno de defectos y de riesgos que, sin embargo, tiene la enorme virtud de ser menos malo que los otros arreglos conocidos: dictadura, despotismo, anarquía o guerra permanente.

El principal hallazgo de Olson fue que en una democracia las minorías organizadas en torno a un interés único suelen prevalecer sobre las mayorías desorganizadas con intereses dispersos. Y que tales minorías pagan los costos de organizarse porque los beneficios que obtienen al influir en el diseño de leyes y políticas públicas resultan mucho más altos que los costos. Por el contrario, la utilidad que las mayorías obtendrían a cambio de informarse y organizarse para influir en las decisiones políticas no compensa los elevados costos en que incurrirían. El arquetipo de la mayoría desorganizada (y desatendida por los políticos y los gobiernos) somos los consumidores.

Todos somos consumidores, pero en esa condición tenemos mucho menos peso político que como productores, miembros de un sindicato o de un partido o socios de un gremio profesional. En las urnas cada voto pesa lo mismo, pero en el Congreso Juan pesa mucho más si se presenta como miembro del sindicato de petroleros que si lo hace mostrando su credencial de elector.

El político tiende a satisfacer las demandas de esas minorías organizadas porque, a diferencia de la mayoría anónima, esos grupos sí le pueden retribuir sus esfuerzos por complacerlos. Esa es la razón de fondo por la que suelen estar tan mal defendidos los intereses del consumidor en las instancias que diseñan el marco institucional: Congresos y gobiernos.

A 43 años de distancia el hallazgo de Olson sigue opacado por la romántica leyenda de que la democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. No del todo, no siempre.