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Sunday, March 08, 2009

La ideología "desarrollista" de los economistas

Recientemente escribí sobre el desarrollismo y coincidencialmente me encontré hoy con esta excelente reflexión de Murray Rothbard:

" In recent years economists and journalists alike have been heavily emphasizing a new concept—“growth,” and much eco­nomic writing is engaged in a “numbers game” on what per­centage, or “rate of growth,” “we” should have next year or in the next decade. The discussion is replete with comparisons of the higher rate of country X which “we” must hurriedly counter, etc. Amidst all the interest in growth, there are many grave prob­lems which have hardly been touched upon. First and foremost is the simple query: “What is so good about growth?” The econ­omists, discoursing scientifically about growth, have illegitimately smuggled an ethical judgment into their science—an ethical judg­ment that remains unanalyzed, as if it were self-evident. But why should growth be the highest value for which we can strive? What is the ethical justification? There is no doubt about the fact that growth, taken over as another dubious metaphor from biology, “sounds” good to most people, but this hardly constitutes an ade­quate ethical analysis. Many things are considered as good, but on the free market every man must choose between different quantities of them and the price for those forgone. Similarly, growth, as we shall presently see, must be balanced and weighed against competing values. Given due consideration, growth would be considered by few people as the only absolute value. If it were, why stop at 5 percent or 8 percent growth per year? Why not 50 percent?

It is completely illegitimate for the economist qua economist simply to endorse growth. What he can do is to contrast what growth means in various social conditions. In a free market, for example, every person chooses how much future growth he wants as compared to present consumption. “Growth,” i.e., a rise in future living standards, can be achieved, as we have implicitly made clear throughout this volume, only in a few definable ways. Either more and better resources can be found, or more and better people can be born, or technology improved, or the capital goods structure must be lengthened and capital multiplied. In practice, since resources need capital to find and develop them, since technological improvement can be applied to production only via capital investment, since entrepreneurial skills act only through investments, and since an increased labor supply is rela­tively independent of short-run economic considerations and can backfire in Malthusian fashion by lowering per capita output, the only viable way to growth is through increased saving and investment. On the free market, each individual decides how much he wants to save—to increase his future living standards —as against how much he wants to consume in the present. The net resultant of all these voluntary individual decisions is the na­tion’s or world’s rate of capital investment. The total is a reflec­tion of the voluntary, free decisions of every consumer, of every person. The economist, therefore, has no business endorsing “growth” as an end; if he does so, he is injecting an unscien­tific, arbitrary value judgment, especially if he does not present an ethical theory in justification. He should simply say that, in a free market, everyone gets as much “growth” as he chooses to obtain; and that, furthermore, the people as a whole benefit greatly from the voluntary savings of others who do the saving and investing."

He notado que un gran número de economistas aún los que se las dan de mas cientificos y alejados de ideologías, típicamente asumen que el "crecimiento económico" no es un valor mas sino que es algo deseado por TODOS los individuos dentro de una sociedad.

Pocas veces realizan un análisis realmente objetivo sin que recomienden aquello que en su opinión llevará a un mayor crecimiento.

Esta es la ideología que me gusta llamar "desarrollismo" aunque este termino es usado para nombra una teoría económica del subdesarrollo tercermundista.

Thursday, March 05, 2009

La prosperidad es cuestión de valores?






Eso parece concluir la regresión dibujada en estas gráficas publicadas por el economista William Easterly (experto en desarrollo):


Sin embargo, la existencia de "valores individualistas" no implica necesariamente la existencia de menos estado. De hecho, la evidencia histórica sugiere que todos los paises que se desarrollaron tuvieron cierto tipo de intervencionismo estatal. Aunque claramente no al estilo sovietico o cubano.

De todas formas, la busqueda del desarrollo o del crecimiento económico es un simple argumento utilitarista que usa un tipo de "liberalismo" economicista que en realidad no interpreta la esencia del ideario liberal/libertario.

La visión liberal esta basada en la justicia, en la moral, en que la libertad es valiosa por sí misma, no como un mero instrumento para alcanzar mayor prosperidad, desarrollo (u otro objetivo si fuera el caso). Es el gran problemas del liberalismo utilitarista como lo explicaba Murray Rothbard:

"For whereas the natural-rights libertarian seeking morality and justice cleaves militantly to pure princi­ple, the utilitarian only values liberty as an ad hoc expedient. And since expediency can and does shift with the wind, it will become easy for the utilitarian in his cool calculus of cost and benefit to plump for statism in ad hoc case after case, and thus to give principle away."

Tuesday, June 10, 2008

Crecimiento con aumento de productividad

A juzgar por este articulo de la revista Dinero, el crecimiento de la economía colombiana de los ultimos años ha sido acompañado (o causado?) por aumentos reales de la productividad:

"Las empresas lograron aumentar sus ventas en un 67,6%, pero no expandieron proporcionalmente su planta administrativa. En otras palabras, la productividad laboral mejoró sustancialmente. Este es el corazón de la transformación empresarial del último lustro. Este patrón de aumento de ventas sin crecimiento en los costos se repitió en todos los sectores que tuvieron incrementos importantes en rentabilidad. Los concesionarios de vehículos mantuvieron su margen bruto en el periodo, pero multiplicaron por tres su utilidad operacional -pasó de 1,6% a 4,9% de las ventas- porque aumentaron su facturación en 284%, mientras conservaron los gastos en la misma proporción de 2001. En minería, el margen bruto incluso se redujo de 28,5% a 26,4%, pero la utilidad creció 35% porque las ventas se duplicaron. Este mismo patrón se observa en un amplio rango de sectores, desde publicidad hasta construcción. "

"La inversión en tecnología ha sido decisiva en varios sectores. Bruce Mac Master, socio del banco de inversión Inverlink, señala como ejemplos que "la productividad de Propilco se consiguió en buena medida por la inversión en nuevos reactores y ampliaciones, conservando el overhead sin cambios. Por su parte, en celulares, donde las inversiones en equipos y redes superaron los US$1.000 millones, los costos de administración subieron menos que proporcionalmente, aunque el número de usuarios aumentó de cinco millones de usuarios a 27 millones actualmente", afirma."

De acuerdo a la teoría de crecimiento de Robert Solow, el crecimiento sostenido solo es posible con aumento de productividad la cual va acompañada de tecnología y capital humano (ambos relacionados, ya que se requiere mejorar el capital humano para usar la nueva tecnología).

Estos aumentos de productividad tambien explican porque no se ha requerido aumentar la fuerza laboral y por lo tanto el desempleo se resiste a bajar mas del 10% en las cifras del DANE.

El mito del milagro asiatico

"Finally, the realities of East Asian growth suggest that we may have to unlearn some popular lessons. It has become common to assert that East Asian economic success demonstrates the fallacy of our traditional laissez-faire approach to economic policy and that the growth of these economics shows the effectiveness of sophisticated industrial policies and selective protectionism. Authors such as James Fallows have asserted that the nations of that region have evolved a common "Asian system," whose lessons we ignore at our peril. The extremely diverse institutions and policies of the various newly industrialized Asian countries, let alone Japan, cannot really be called a common system. But in any case, if Asian success reflects the benefits of strategic trade and industrial policies, those benefits should surely be manifested in an unusual and impressive rate of growth in the efficiency of the economy. And there is no sign of such exceptional efficiency growth.

The newly industrializing countries of the Pacific Rim have received a reward for their extraordinary mobilization of resources that is no more than what the most boringly conventional economic theory would lead us to expect. If there is a secret to Asian growth, it is simply deferred gratification, the willingness to sacrifice current satisfaction for future gain."


El texto es del excelente articulo de Paul Krugman de hace mas de una decada sobre la realidad del ascenso de los tigres asiaticos. Dice Krugman que no fue un crecimiento basado en grandes aumentos de productividad sino en aumentar la cantidad de trabajadores y de capital en el "sistema económico". Algo parecido a lo que hizo la Unión Sovietica. Nada espectacular.

Uno de los mejores articulos sobre crecimiento económico que he leído en mucho tiempo. De esos que cambian creencias y derrumban mitos. Algo largo, levemente técnico, pero muy recomendado. Sobre todo para los entusiastas de políticas industriales.

Tuesday, April 08, 2008

El infantilismo político

"¿A qué le llama “infantilismo político”?
A la idea de creer que la riqueza ya existe. Que la riqueza es un bien dado, algo que preexiste al esfuerzo por crearla. Eso es una idea infantil."


Alvaro Vargas Llosa en un programa de televisión argentino

Tuesday, March 11, 2008

Porque las instituciones importan

"Si el marco institucional recompensa la pirateria entonces aparecerán organizaciones piratas; y si el marco institucional recompensa actividades productivas entonces aparecerán negocios que se involucren en actividades productivas"



Douglas North, premio nobel de economía 1993

Monday, February 25, 2008

El peso de los impuestos

Por: Gary Becker

El peso de los impuestos en un país no depende solamente del porcentaje del producto interno bruto que se cobra en impuestos, sino también de otros factores. Aquí voy a limitar mis comentarios a la relación que tiene el peso de los impuestos con el nivel de gastos del gobierno, la estructura y repercusión de los impuestos.

No es posible separar el peso de los impuestos del gasto gubernamental. La manera cómo los gobiernos gastan los impuestos recaudados hace una inmensa diferencia en el funcionamiento de la economía. Si el gasto gubernamental excede las recaudaciones de impuestos, el exceso de gastos tiene que ser financiado con deuda, si no tomamos en cuenta la emisión inflacionaria de billetes. Los intereses de una deuda gubernamental mayor tendrán que ser financiados con más impuestos en el futuro, por lo que el verdadero peso de los impuestos no se determina solamente con el monto recaudado sino con el gasto gubernamental.

El senador McCain justificó su oposición inicial a los recortes de impuestos de Bush indicando que no se estaban combinando con recortes en los gastos del gobierno. De hecho, sucedió lo contrario: bajaron los impuestos, pero aumentaron los gastos.

El peso de los impuestos también depende del tipo de impuesto utilizado. Lo que los economistas llaman “exceso de peso” se mide por la diferencia entre el costo incurrido por quienes pagan los impuestos y el ingreso recaudado por el gobierno. Los impuestos sobre ingresos tienen “exceso de peso” porque distorsionan las decisiones del contribuyente respecto al tiempo libre. Es decir, si le van a quitar una parte de lo que va a ganar, el contribuyente puede preferir no hacer el trabajo. Mientras más altas son las tasas marginales de impuestos, mayores serán las distorsiones causadas a la oferta laboral y, por lo tanto, mayor será el “exceso de peso” del impuesto sobre la renta.

Para reducir tales distorsiones es mejor tener tasas más parejas de impuestos sobre la renta. Eso es lo que proponía Rudy Giuliani, quien recientemente se retiró de la contienda electoral. Nuestro actual sistema impositivo es excesivamente complicado. Impuestos al consumo, como el IVA, tienen menor “exceso de peso” que el impuesto sobre la renta. Pero un impuesto general al consumo también desanima a la gente a trabajar más porque los individuos pueden consumir menos y tener más tiempo libre, ya que no hay que pagar impuestos por disfrutar del tiempo libre.

El impuesto sobre la renta conlleva a otras distorsiones adicionales porque se pagan impuestos dos veces: cuando se recibe el ingreso la primera vez y cuando los ahorros producen intereses u otros ingresos adicionales. Es decir, el impuesto sobre la renta se paga dos veces: cuando se recibe el pago original y, por segunda vez, cuando se recibe el producto de los ahorros. Por el contrario, el impuesto al consumo se paga solamente una vez: al efectuar el gasto.

Existe una tendencia natural a pensar que el peso de los impuestos lo asume quien los paga a la oficina de impuestos. Cuando los inversionistas tienen que pagar más impuestos sobre el rendimiento del capital invertido, ellos tienden a invertir menos, lo cual se traduce en menos ofertas de empleo y salarios más bajos. Obviamente, hay menos empleos cuando decaen las inversiones de capital. Los inversionistas son quienes siguen enviando sus pagos al impuesto sobre la renta, pero son los trabajadores quienes en realidad están pagando, al recibir sueldos inferiores y al tener menos posibilidades de empleo. Por eso es que los economistas generalmente se oponen a los impuestos sobre el capital.

Una manera de compensar el mal es permitiendo una acelerada depreciación de las maquinarias y equipos, pero es preferible avanzar hacia una tasa de impuestos de 0% sobre dividendos y demás ganancias sobre el capital invertido.

Friday, February 22, 2008

El verdadero camino a la prosperidad

"Fabricar cosas no es el camino a la prosperidad. El camino a la prosperidad para una nación, es usar inteligentemente las habilidades de sus ciudadanos. El uso inteligente de esas habilidades depende de las habilidades y deseos de la gente de otras naciones. Algunas veces eso significa fabricas cosas. Algunas veces significa proporcionar servicios en vez de fabricar cosas"

Don Boudreaux